viernes, 17 de febrero de 2012

MESITA DE NOCHE

Le di mi corazón en sus manos y lo dejo encima de su mesita de noche a que le diera el polvo, en más de una ocasión lo dejo caer cuando trataba de buscar sus banalidades, cayó debajo de su cama y allí se lleno de moho pero seguía latiendo porque sabía que inevitablemente llegaría todos los días y él latiría por ella para arrullar su sueño, vigilaba incesantemente que nada ni nadie le hiciera daño pero nunca se dio cuenta de ello, hasta que un día su mamá barrió debajo de su cama y lo encontró irreconocible, se asusto al ver que aquello que ya no tenía forma pero si vida se movía y termino por botarlo a la basura. Yo lo encontré, lo limpié, lo cuidé y lo devolví al sitio al cual pertenecía esperando que alguien llegue algún día para ofrecérselo de nuevo, ella nunca se enteró que lo habían arrojado porque finalmente no le importo y termino por olvidarlo al momento que lo dejó encima de su mesita de noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario