viernes, 9 de diciembre de 2011

CAPITULO V


Cómo odio las mentiras, cómo odio las excusas culas en las cuales se deben sumergir por no tener el valor de decir de frente lo que se supone debería ser. A veces creo que mis sueños son premonitorios, no tanto como un profeta o un vidente, no sueño con catástrofes o cambios en el orden mundial, no sueño con el fin del mundo o la venida del apocalipsis a la que todos temen, es algo más personal, tiene que ver con mis inseguridades que se reflejan a través de ellos… y terminan por volverse realidad, quisiera ser como aquellas personas que tienen la capacidad de no recordar lo que sueñan, despiertan como si nada y su día transcurre en una apacible armonía porque no los mata ese sueño que les hizo imposible descansar como debería ser, mientras yo me mato la cabeza tratando descifrar el significado, atando cabos con suposiciones, entrelazando las circunstancias, las palabras, los gestos, las señales, los sarcasmos… las mentiras!
Malditas mentiras… me hacen daño, decirlas, que me las crean, escucharlas y descubrirlas, pero sobre todo que las sigan defendiendo hasta el final cuando saben que uno ya se ha enterado de todo lo que hay detrás… en fin, la más grande mentira no es la que se dice, si no el que la dice, así está las cosas, de mentiras vivimos y en mentiras viviremos porque al parecer es la única manera de hacer que la gente lleve una vida tranquila y en apariencia normal.
Voy a poner mi cuota del día, estoy bien, ya no me preocupa lo que desde hace meses me tiene mal, ya no pienso en ello, soy una persona en extremo feliz que solo busca irradiar esta alegría al mundo entero y que de esta manera se impregnen de mi buena onda y puedan sacar adelante ese pesimismo en el que siguen sumergidos porque no han sido capaces de superar esas heridas que todavía abiertas causan dolor… no más! Soy quién está aquí para decirles que no están solos…. BULLSHIT!
Buenas noches… voy a salvarme de la inevitable monotonía del sueño, recordaré mañana y luego olvidaré, es la constante, es la verdad.


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